Trucos para combatir el insomnio en verano

¿Te cuesta más dormir en verano? El insmonio veraniego es algo muy habitual, pero no te preocupes, te traemos los mejores trucos para combatir el insomnio y poder descansar durante las noches calurosas.

Durante todo el año podemos sufrir diferentes casos de insomnio por ruido o cambios de temperatura, pero en verano, el insomnio se vuelve algo constante a causa del calor y es de los más difíciles de combatir. La explicación de lo que nos ocurre es sencilla: adquirimos nuevos hábitos y más horas de luz. La hormona encargada de provocarnos el sueño es la melatonina, y sólo se segrega cuando existe poca luz. Esta hormona es la encargada de avisar al cerebro de que es de noche y hay que dormir. En verano hay demasiadas horas de luz, demasiada claridad, y eso provoca que nuestros niveles de melatonina disminuyan y sea mucho más difícil conciliar el sueño.

El calor también es un factor importante, a más temperatura corporal, menos producción de melatonina. La calidad del sueño disminuye a partir de los 26 grados, y se estima que cuando hay una ola de calor con más de 30 grados será muy difícil conciliar el sueño. Y si a estos factores les añadimos el consumo de alcohol y una cena pesada tendremos el cóctel perfecto para no dormir.

Pero no te alarmes, conciliar al sueño en verano no es imposible, con estos trucos lo conseguirás de una manera mucho más sencilla:

  1. Estar muy hidratados. Beber al menos un litro y medio de agua al día. Es importante evitar la deshidratación para ayudar a mantener la temperatura y combatir la fatiga del calor. Además con las altas temperaturas se necesita mayor ingesta de líquidos ya que se suda mucho más.
  2. No consumir bebidas con cafeína ni alcohol antes de ir a dormir porque activan el organismo y evitan el sueño.
  3. Tomar cenas ligeras. En verano apetece más salir a cenar fuera y consumir comidas más ácidas y picantes. Esto dificulta mucho la digestión y produce pesadez en el estómago. Hay que intentar tomar cenas con productos frescos
  4. Alimentos que faciliten el sueño. Tomar por ejemplo plátanos, huevos o leche nos ayudarán a conciliar el sueño porque son alimentos ricos en triptófano.
  5. No alterar los horarios de las comidas. Si cambiamos la rutina diaria en vacaciones por ejemplo, hace que se retrasen las comidas y que la cena sea mucho más tarde. Haremos más tarde la digestión y nos costará más poder dormir.
  6. Hacer una siesta breve. El calor hace que nos sintamos más cansados y nos produce más ganas de dormir después de comer. Pero la siesta influye mucho en el descanso de la noche, por lo que no hay que prolongar la siesta más de 30 minutos, de lo contrario será contraproducente y nos impedirá dormir por la noche.
  7. Climatizar el dormitorio. No se debe dejar puesto el aire acondicionado durante la noche porque es perjudicial para la salud ya que provoca anginas, contracturas o catarros. Pero sí se puede utilizar para regular la temperatura de la habitación antes de irse a dormir. También es recomendable abrir las ventanas para ventilar la habitación pero nunca durante las horas de más sol.
  8. Darse una ducha fría antes de dormir para combatir el calor.
  9. Usar pijamas de algodón para evitar la sudoración excesiva. Las prendas de licra y otros tejidos sintéticos no permiten que la piel transpire y se suda más.
  10. No practicar ejercicio intenso antes de acostarse. El deporte genera endorfinas que pueden dificultar el conciliar el sueño de forma inmediata. Es mejor hacer deporte durante el día para estar en forma y dormir mejor, pero no hay que practicar actividad física a partir de las 8 de la tarde.
  11. Crear un ambiente relajado en el dormitorio para facilitar el reposo. Regular la luz y evitar los dispositivos como la televisión que no nos ayuden a relajarnos.
  12. Evitar objetos y factores que puedan despertarnos. Es decir, mantener alejados los móviles y cerrar las ventanas para evitar los ruidos exteriores. Y bajar las persianas para evitar que entre demasiada luz y nos despierte.
  13. Establecer rutinas positivas asociadas al sueño. Intentar ir a dormir normalmente a la misma hora.
  14. Asociar mentalmente cama y sueño. Es decir, que veamos el dormitorio como un lugar de descanso, evitar utilizarlo como lugar de trabajo.
  15. Tomar preparados de plantas medicinales como: Pasiflora, Amapola de California y Valeriana que alivian la ansiedad y ayudan a dormir sin los efectos secundarios de los medicamentos como somníferos de origen sintético. Estas plantas medicinales se pueden encontrar en la farmacia y el farmacéutico siempre aconsejará el mejor remedio para cada caso.

Recuerda que dormir bien es muy necesario para entrenar tu energía.

¡Prueba estos trucos y coméntanos qué tal te funcionan!

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