¿Qué hacer cuando se produce una lesión deportiva?

Las lesiones forman parte del deporte, así que hoy hablamos de las precauciones básicas e inmediatas que deben adoptarse tras sufrir este tipo de percances.

Lesiones frecuentes

 Desafortunadamente casi todas las personas que practican algún deporte sufrirán una lesión en algún momento de su actividad, por lo cual es importante que tengan presente cómo actuar en tal caso.

Las lesiones deportivas más frecuentes son: inflamación muscular, lesiones de rodilla, fracturas, dislocaciones, desgarros y esguinces.

Cómo actuar

 Lo más probable es que no esté presente un médico o un especialista al instante de producirse un accidente de este tipo, por lo cual ha de ser el propio deportista y las personas presentes quienes actúen en forma adecuada para prevenir daños mayores.

 Quizás parezca obvio, pero lo primero que debe hacerse ante el mínimo síntoma de lesión es interrumpir la actividad física. Muchos deportistas, en su afán de superación o en su búsqueda de un objetivo, podrían sentirse tentados a seguir adelante, lo cual será un gran error.

Se debe pasar a un reposo inmediato, independientemente de la localización del trastorno, ya que el propio flujo sanguíneo resultante del ejercicio físico tenderá a empeorarlo. La zona afectada debe ser totalmente inmovilizada.

 Mientras se espera por la asistencia médica, que debe solicitarse en forma inmediata, se puede utilizar hielo en la zona afectada para disminuir la inflamación y aliviar el dolor. Esto puede realizarse con bolsas de hielo envueltas en tela.

 Además, en algunos casos podrá realizarse una compresión mediante vendaje elástico de la parte lesionada. Esta medida sirve para reducir la formación de un hematoma. El vendaje deberá ser colocado cubriendo la compresa de hielo.

 Atendiendo a los anteriores consejos, siempre es recomendable tener disponibilidad de hielo y vendajes en el lugar donde se practica la actividad física.

 Para las lesiones de los miembros inferiores es aconsejable elevar la parte afectada un mínimo de 30 centímetros por encima del nivel del corazón. Con esta medida el flujo de sangre se verá disminuido.

 La aplicación de estas medidas inmediatas será de gran importancia para la posterior evolución de la lesión.

La atención médica deberá ser lo más urgente posible, en procura de una rápida evaluación del problema. En ningún caso se debe recurrir a la automedicación.

Prevención ante todo

 Podemos en gran medida adoptar las precauciones pertinentes para reducir al mínimo la posibilidad de sufrir lesiones. Para ello hemos de ceñirnos a las medidas de seguridad inherentes a nuestra actividad deportiva.

  • Se ha de llevar el equipo protector recomendado para el tipo de deporte que se realiza.
  • Se deben respetar las normas de cada deporte, muchas de las cuales están destinadas a garantizar la seguridad de los participantes.
  • El calentamiento previo suele prevenir gran parte de estos percances.
  • No se debe iniciar una práctica deportiva si se padecen lesiones anteriores que aún no se han curado del todo.

Siguiendo estos sencillos consejos evitaremos muchas lesiones y, en caso de que igualmente se produzcan, reduciremos su incidencia.

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