Pierde peso acelerando tu metabolismo

Seguro que en más de una ocasión hemos escuchado hablar sobre el metabolismo como el culpable de la dificultad para perder peso, aumentar el tono muscular, acabar con la grasa localizada o evitar la retención de líquidos. Esfuerzos frustrados que nos han llevado a rendirnos en la búsqueda de nuestra mejor versión. Pero, ¿y si te digo que todo esto tiene solución?

A pesar de que la realidad es sólo una y la genética que nos ha tocado no se puede modificar, sí que existen trucos o métodos que podemos poner en práctica para ayudar a que nuestro metabolismo se acelere y que por ende, aumente el consumo de calorías que el cuerpo utiliza. Pero antes de comenzar a detallar estos trucos, entendamos qué es y cómo funciona el metabolismo.

¿QUÉ ES EL METABOLISMO Y CÓMO FUNCIONA?

El metabolismo es un conjunto de procesos químicos y físicos que ocurren en el interior de nuestras células y se encargan de convertir los alimentos que consumimos en energía para nuestro cerebro, nuestros músculos y todos los órganos que poseemos. De esta manera el cuerpo se encuentra en un constate consumo de energía, no sólo para las actividades que realizamos día a día, sino para otras tareas menos activas como pensar, hacer la digestión o simplemente permanecer en reposo.

El número de calorías que consume cada cuerpo es muy distinto y varía en función de la edad, el sexo, la genética, el nivel de actividad diaria o la composición corporal.

Bien es sabido que aquellas personas que tiene un metabolismo rápido son más delgadas, pueden comer más sin engordar y tienden a tener la temperatura corporal más elevada. Por el contrario, aquellas personas más gorditas, que ganan quilos con mucha facilidad y que tiende a costarles más realizar algún tipo de actividad, se relacionan con metabolismos lentos. A pesar de que como ya hemos comentado, la genética es una variable que no podemos modificar, no debemos achacar la culpa a nuestra herencia y quedarnos de brazos cruzados, argumentando que no hay solución para modificar nuestra estética y salud corporal.

Para todos aquellos que pensáis que no hay nada que hacer y que hayáis decidido conformaros con vuestra genética, os presento este post con una serie de tips y trucos que nos ayudarán a aumentar el metabolismo, acelerar el consumo de energía y promover la pérdida de calorías.

TIPS Y TRUCOS PARA AUMENTAR EL METABOLISMO

1. CONSUMO DE TÉ VERDE O CAFÉ: Ambos son considerados grandes estimulantes, aceleradores del sistema nervioso y potentes antioxidantes. Una taza de café antes de entrenar está demostrado que aumenta los niveles de energía durante el ejercicio físico, por lo que ayuda a quemar más calorías. Según la revista Nutrición Hospitalaria, la cafeína y las catequinas contenidas en el té verde pueden tener un efecto termogénico que nos ayuda a perder peso y grasa corporal.

2. COMER SUFICIENTE PROTEÍNA: La proteína que ingerimos es convertida en aminoácidos, encargados de reparar los daños y desgarros musculares producidos por el ejercicio intenso. Este proceso de digestión de las proteínas consume y quema calorías (hasta el 30% de las calorías que contiene) y eleva nuestro metabolismo a la vez que repara nuestras fracturas musculares. A su vez, reparar el musculo dañado, incrementa su tamaño, por lo que a mayor masa muscular, más calorías quemaremos por unidad de tiempo.

3. ALIMENTOS PICANTES: La cayena, el jalapeño o el chile aportan grandes cantidades de vitamina C, un potente antioxidante y capsaicina, sustancia que da ese sabor picante a dichos alimentos. Este alcaloide natural ayuda a la reducción del apetito y a promover la termogénesis, generando un incremento del metabolismo.

4. DESAYUNA COMO UN REY…: Este dicho tan popular tiene su explicación. Cuando nos despertamos en cuerpo lleva muchas horas sin haber ingerido ningún alimento. Para que el cuerpo se ponga en marcha y comience a “despertar” debemos darle la energía que necesita. De ahí la importancia de incluir un desayuno completo y nutritivo que contenga: cereales integrales, proteína y la cantidad justa de grasas. Del consumo y digestión de los alimentos el cuerpo comienza a trabajar, aumentando así la temperatura y acelerando el metabolismo.

5. ENTRENAMIENTOS DE ALTA INTESIDAD (HIIT): Este sistema de entreno cardiovascular tan conocido actualmente combina intervalos de ejercicios de moderada intensidad con otros a una intensidad mayor (entre 85-95%). Estudios han demostrado que este tipo de trabajo de alta intensidad ayuda a quemar calorías durante las 48 horas posteriores a la realización del mismo, acelera la pérdida de grasa en comparación a los sistemas cardiovasculares convencionales y propician el tamaño del aumento muscular (beneficio relacionado con el truco número 2).

6. COMER MENOS Y MAS FRECUENTE: Si no comemos con una frecuencia aproximada de dos o tres horas los niveles de glucosa en sangre disminuyen hasta el punto en que el hambre se apodera de nosotros y nos induce a esa ansiedad de consumir cualquier cosa dulce y normalmente poco saludable.

Además si comemos menos cantidad ingeriremos un número de calorías menor, no obligaremos al estómago a realizar una digestión pesada por lo que no nos sentiremos tan hinchados y atiborrados y ayudaremos al metabolismo a trabajar más veces (recordemos que el proceso de digestión en sí ya consume calorías). Así que, con una cantidad justa de comida que nos sacie, que nos ayude a mantener los niveles de glucosa en sangre y que nos mantenga con energía durante las próximas tres o cuatro horas es más que suficiente.

7. ALIMENTOS RICOS EN OMEGA3: Estudios comprueban que el consumo de omega-3, presente en los pescados azules como el salmón o el atún y las nueces, entre otros, ayudan a acelerar el metabolismo, a reducir la inflamación intestinal y de las articulaciones y a mantener estables los niveles de insulina en sangre. Además el omega 3 estimula la secreción de leptina, hormona encargada de regular el apetito y hace que tu cuerpo envíe señales de saciedad al cerebro, por lo que te sentirás lleno con más facilidad.

Si combinamos todos estos tips y trucos con una dieta equilibrada, un descanso reparador por las noches y unos hábitos de vida saludables, evitando el tabaco, el alcohol, las grasas transaturadas y el sedentarismo, daremos con la fórmula perfecta para ayudar al cuerpo a trabajar correctamente. Y si cuidamos el cuerpo por dentro, lo veremos reflejado por fuera.

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