Muchos especialistas están recetando el ejercicio antes que los ansiolíticos o los antidepresivos

¿Fármacos milagrosos para adelgazar? ¡Mejor cálzate las zapatillas! Cada vez son más los médicos que prescriben el ejercicio físico a sus pacientes.

La ciencia documenta cada vez más casos de longevidad y buena calidad de vida en personas que practican ejercicio con regularidad. Testimonios sorprendentes de hombres y mujeres de más de 100 años que ostentan una salud envidiable para su edad gracias a una vida activa son mencionados cada poco tiempo por la prensa. Esto ha llevado a los especialistas en diferentes campos de la medicina a recomendar en muchos casos la actividad física por encima de un tratamiento con fármacos.

De mero consejo a prescripción

En el mundo de la medicina ya no se recomienda el ejercicio como mera precaución de salud, sino que tiende a prescribirse como una terapia más, que logra sensibles mejoras en casi todos los aspectos de la salud.

No se trata de una simple presunción, pues en ciencia no existe tal cosa. La eficacia de la actividad física como regenerador de la salud se basa en estudios muy sólidos, que en los últimos años se han desarrollado cada vez con más herramientas tecnológicas, arrojando resultados precisos que respaldan sus indiscutibles beneficios. Hoy en día incluso algunos enfermos crónicos combinan sus tratamientos con una carga de actividad física acorde a sus posibilidades.

Contra la ansiedad o la angustia

Más allá de los probados beneficios de la actividad física para el organismo, las investigaciones científicas también han comprobado que es positiva a nivel mental y emocional. En tal sentido, muchos especialistas están recetando el ejercicio antes que los ansiolíticos o los antidepresivos. La clave de ello es la capacidad que tiene el ejercicio de liberar sustancias como las endorfinas que mejoran el estado de ánimo y combaten la ansiedad o la depresión. Por otra parte también se producen mejoras en la función cognitiva y se reducen las posibilidades de padecer alzhéimer.

La razón fundamental de que la actividad física sea tan vital para nuestra salud radica básicamente en nuestras características como especie. Los seres humanos evolucionaron para el movimiento, para andar grandes distancias en busca de presas o frutos, y a pesar de que hace mucho tiempo que ya no vivimos de esa manera, nuestro cuerpo sigue demandando movimiento. Es la actividad la que incentiva respuestas vitales en el organismo. Si se queda quieto comienza a deteriorarse aceleradamente.

Así que ya lo sabes. Ponte en movimiento y… ¡respira salud!

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