Los múltiples beneficios de la sauna y el baño de vapor

En el post de hoy trataremos la sauna y el baño turco. Estos lugares de relajamiento donde el calor intenso hace que nuestros músculos pierdan tensión, se abren los poros y la mente se desconecte un poco, como ocurre cuando tenemos fiebre. En muchas civilizaciones encontramos referencias del uso del calor con fines terapéuticos o lúdicas ya que esta “moda” tiene más de 2000 años.

El calor tiene diferentes efectos en nuestro cuerpo y nuestra mente. El aumento de la temperatura corporal induce una aceleración del metabolismo energético, hace subir las defensas del organismo y acelera el corazón, rebaja el tono y da más capacidad de elongación en los músculos.

También se utiliza la hipertermia en el tratamiento de ciertas enfermedades neurológicas y, sin embargo, se ha probado en el tratamiento del cáncer, pero estas aplicaciones del calor son propias de clínicas y hospitales, no de spas.

En la sauna finlandesa tenemos un ambiente muy seco, (10 – 15% de humedad) lo que permite hacer subir la temperatura hasta valores cercanos a los 100ºC. Por el contrario, el baño turco la humedad es bastante alta y la temperatura no puede ser superior a los 45ºC.
El motivo de esta gran diferencia es el gran efecto conductor de calor que tiene el agua, multiplicando la transmisión de calorías cuando la humedad es alta.

Pero el resultado es similar en ambas formas de sauna. La temperatura corporal sube como en una fiebre intensa y breve ya los 10 minutos hemos llegado cerca de los 39ºC. La reacción de los sistemas reguladores del organismo hace que sudemos (hasta un litro de agua podemos perder en una sesión) y que toda la sangre se concentre en el exterior, en la piel, en un intento de irradiar hacia fuera el exceso de calor del núcleo central del cuerpo. Este núcleo es muy sensible al exceso de temperatura y es por eso que alrededor de la sauna se deben tomar algunas precauciones.

Anotemos algunos de los beneficios de la sauna:

  • Eliminación mediante el sudor de exceso de minerales como son el sodio, el azufre, el nitrógeno, .. y tóxicos como la nicotina, los minerales tóxicos como el cadmio o el mercurio, etc. Podemos perder más de un litro, pero recordemos que hay rehidratarse inmediatamente y que podemos hacerlo con bebidas o infusiones de baja mineralización y de efectos terapéuticos que se incrementarán después de la sauna.
  • Limpieza de la piel y estimulación del “recubrimiento ácido” que nos protege de las infecciones y los agentes tóxicos externos. La piel adquiere un aspecto limpio, nutrido y muy atractivo.
  • Relajación muscular y psíquico.
  • Efectos antidepresivos.

En el próximo post trataremos las precauciones a tomar y las contraindicaciones. ¡No os lo podéis perder!

¡Respira salud!

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