Las diferencias entre edad biológica y edad cronológica

Estos dos conceptos están presentes en la medicina moderna y se utilizan para definir el estado físico general de una persona en función de su edad. La premisa fundamental de tales ideas es que los años de un individuo no siempre se corresponden con la salud de su organismo. El estilo de vida influye sobre la salud y la edad y a continuación te explicamos cómo lo hace.

Etapas de la vida

La edad cronológica es la que transcurre desde el momento del nacimiento hasta el presente actual de cualquier persona. Cada etapa de la vida tiene sus características y tras el desarrollo y la plenitud de la juventud y la primera etapa adulta, comienza un declive que puede ser más o menos acelerado en función de diferentes factores, y es allí donde entra el concepto de edad biológica.

Por supuesto, en las mencionadas etapas de desarrollo también existen diferencias de edad biológica entre individuos, que pueden experimentar cambios correspondientes a etapas más avanzadas que las que son habituales para su edad cronológica.

La edad real del organismo

Si a lo largo de tu vida has recibido una correcta alimentación, tu cuerpo está habituado al ejercicio físico y no has sufrido percances de salud importantes, es probable que tu organismo se deteriore mucho más lentamente que el de una persona que ha tenido una vida sedentaria y una mala alimentación.

Aún así, no es del todo preciso medir con exactitud la edad biológica, ya que es el resultado de un promedio entre los estados de funcionalidad de todos los órganos y tejidos del cuerpo. En tal sentido puede haber diferencias sustanciales pautadas por diversos factores, incluyendo los genéticos.

Prevención

En líneas generales y a pesar de todos los factores que puedan incidir en tu edad biológica, se puede afirmar que ciertos hábitos contribuyen en gran medida a que envejezcas de forma mucho más lenta.

En el caso de la alimentación, minimizar el consumo de alimentos grasos, no realizar ayunos prolongados y beber la cantidad de agua suficiente son algunas de las claves para mantener un cuerpo sano. También se recomienda el consumo de alimentos que contengan antioxidantes, como los espárragos, el vino en cantidades moderadas o los arándanos.

Los aspectos psicológicos también inciden en la edad del organismo. Si eres una persona satisfecha con tu vida y tus niveles de estrés están en un rango razonable, esto repercutirá positivamente en tu estado de salud general.

Otro factor de suma importancia para mantener un organismo joven es el ejercicio físico. Aporta enormes beneficios, dentro de los cuales se destaca la salud del sistema cardiorrespiratorio, que es uno de los puntos fundamentales para el correcto funcionamiento del cuerpo. Una actividad física de 30 minutos al menos tres veces por semana es el mínimo indispensable para mantener un estado físico aceptable.

Más allá de condicionamientos predeterminados, es mucho lo que puedes hacer por ti mismo para mantener tu edad biológica siempre unos pasos por detrás de tu edad cronológica.

¡Respira salud!

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