¿Existe la adicción al deporte?

Ciertos estudios indican que algunas personas pueden tener tendencia a sobreentrenar su cuerpo. La clave de esta problemática está en las endorfinas que el organismo genera al hacer deporte. Hoy en día se conoce mucha información sobre este hecho.

Una adicción como cualquier otra

Los beneficios del deporte en el organismo son indiscutibles y la medicina moderna no duda en recomendar su práctica. La mayoría de las personas obtienen una experiencia totalmente positiva al realizar ejercicio físico regularmente. Sin embargo, para algunos individuos se vuelve una necesidad compulsiva que los lleva al abuso del entrenamiento.

Al parecer, todo radica en la generación de endorfinas, unos neurotransmisores producidos por la glándula pituitaria y el hipotálamo. Esta producción se activa en situaciones como la excitación, el consumo de algunos alimentos o precisamente durante el ejercicio físico, produciendo sensación de bienestar.

En condiciones normales este estímulo es una de las muchas ventajas del deporte, que mejora el estado de ánimo general del ser humano, pero ciertas personas se aferran tanto a esta sensación placentera que desarrollan una conducta compulsiva hacia determinada actividad y demandan una cantidad cada vez mayor del estímulo.

Algunos indicios

A pesar de que aún queda mucho por conocer sobre el tema (como sucede con todo aquello que se relaciona con la mente humana), ya hay instituciones de lucha contra las adicciones que ofrecen tratamientos para este desorden.

Desde el punto de vista de quienes investigan estos temas, la adicción al deporte comparte características con otras. Una persona adicta demanda cantidades crecientes de la sustancia o el estímulo del cual depende para lograr los resultados buscados, y a partir de esto se pasa fácilmente a una conducta abusiva o repetitiva en forma exagerada. Tal como en otras dependencias, la adicción al ejercicio físico también genera un síndrome de abstinencia por el cual la persona afectada sufre alteraciones psicológicas o incluso físicas si no obtiene el estímulo suficiente.

Los riesgos

En primer término, la adicción al deporte estimula un desequilibrio psíquico y una distorsión de la realidad, lo cual genera inconvenientes en todos los ámbitos de la vida. Una persona dependiente de un deporte puede no rendir en sus estudios o abandonar su trabajo para practicar la actividad que lo obsesiona. También pueden generarse conflictos en la vida personal y afectiva del individuo, ya que su dependencia puede alejarlo de sus seres queridos o de sus amistades.

Por otra parte, el exagerado entrenamiento que tiende a adoptar el adicto puede poner en riesgo su cuerpo, exponiéndolo a lesiones o problemas cardíacos en los casos más extremos.

De todas maneras, y tal como se menciona anteriormente, el deporte es siempre una actividad saludable y recomendada. Los riesgos de que se transforme en una adicción son mínimos y sólo un pequeño porcentaje de deportistas se enfrentan a este problema.

En todo caso, la existencia de este trastorno comprueba aquello de que todo es bueno en su justa medida, incluso el deporte.

¡Respira salud!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *