mujer con grasa abdominal

¿Qué hacer para evitar la acumulación de grasa abdominal?

Muchos de los pacientes que acuden a mi consulta para perder peso están muy preocupados por el exceso de grasa, más frecuentemente por la localizada en la zona abdominal. ¿Un exceso de grasa localizado implica riesgo para la salud? ¿Cómo medimos ese riesgo?

La Fundación Española del Corazón presenta datos e información sobre la acumulación de grasa abdominal. En la mujer el límite es de 88 centímetros y en el hombre, 102 centímetros. Si en una persona con sobrepeso éste es menor, hablaremos de obesidad periférica, mientras que si es mayor se trata de obesidad central.

Dietas milagrosas

No existen dietas milagrosas ni alimentos estrella que ayuden a disminuir o eliminar esta grasa. En muchos establecimientos el reclamo de “dietas quema grasas” o de pastillas reductoras ayuda a la captación de clientes, prometiéndoles una pérdida de peso muy rápida y segura.

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Sin embargo, hay muchos estudios recientes que concluyen diciendo que lo que realmente funciona es un cambio en el estilo de vida que perdure en el tiempo y que conlleve nuevos hábitos, englobando la alimentación, la actividad física, el descanso, el estado emocional y las relaciones personales.

Cambia tu estilo de vida, que perdure en el tiempo y conlleve nuevos hábitos

Pautas para conseguir buenos hábitos

Entonces os preguntaréis, ¿Cuáles son las pautas a seguir para conseguir que la acumulación de grasa no sea un problema?

  • Mantener el orden de las comidas, procurando hacer 4 o 5 comidas al día. Mi experiencia como profesional me ha hecho darme cuenta de que aquellas personas que no desayunan y/o aseguran que “no comen nada para tener ese peso” presentan un mayor perímetro abdominal.

¿Por qué es importante fraccionar las comidas y aportar en cada una de ellas alimentos de calidad?

Chica penasndo en comer fruta y verdura

  • Activamos varias veces al día el proceso digestivo, el cual consume calorías. Si por ejemplo a media mañana comemos un donut y un café con leche azucarado, probablemente estemos introduciendo en el cuerpo muchas más calorías de las que estemos consumiendo. En cambio, si comemos 4 o 5 fresas y un puñado de almendras crudas, será un tentempié saludable y adecuado.
  • Nos ayuda a no comer excesivamente en las principales comidas, a comer sin ansiedad y poco a poco.
  • Suprimir al máximo todos aquellos alimentos procesados y preparados que la industria alimentaria nos facilita pero que a su vez, empobrece nuestra alimentación y salud. No nos aportan más que sal, azúcares refinados, grasas saturadas, aditivos, aceites vegetales de dudosa calidad,… una lista sin fin de sustancias que producen adicción y dependencia, provocando la monopolización de la alimentación y desplazamiento de alimentos muy sanos como son la fruta o los frutos secos, poniendo solo algún ejemplo.
  • Seguir una dieta en la que abunden las verduras, las hortalizas y las frutas. Son alimentos muy poco calóricos pero muy ricos nutricionalmente: nos proporcionan fibra, vitaminas y minerales. Hace falta destacar que consumiéndolos, indirectamente, ayudamos a la hidratación del cuerpo debido al alto contenido en agua. Es importante adaptarnos a la estacionalidad y variar en las cocciones utilizadas de estos grupos alimentarios para así asegurar una dieta variada y rica en micronutrientes.
  • Aumentar el consumo de legumbres. Lo recomendado en una alimentación saludable es introducirlas unas 2 o 3 veces a la semana. Por tanto, si las introducimos más frecuentemente en la alimentación, consecuentemente reduciremos el consumo de carne, tanto blanca como roja. En España, tradicionalmente, las legumbres siempre se han cocinado en forma de potaje o guisos grasos y el acompañamiento ha sido la carne, más comúnmente, la roja ya sea cerdo o ternera en cualquiera de sus formas (costillas, chorizos, morcillas, tocino, lomo,…). Pero, ¿qué tal si lo sustituimos por verdura y/o carbohidrato y los cocinamos de formas más ligeras? En forma de ensaladas, cremas, salteados, estofados,… Así la ración proteica la adquirimos de una fuente vegetal y podremos combinarla con verdura e incluso alguna pequeña cantidad de carbohidrato en forma de arroz o patata por ejemplo.
  • Limitar al máximo el consumo de alcohol y bebidas azucaradas. Únicamente nos aportan calorías las cuales se almacenan en forma de grasa.
  • Mantener un estilo de vida activo, asegurando la práctica de un mínimo de 30 minutos al día de actividad física a una intensidad elevada.

Con la publicación de este artículo me gustaría concienciar a todos aquellos que lo lean de la imposibilidad de seguir durante un periodo de tiempo muy largo dietas restrictivas, que giren alrededor de un único alimento o que prometan la pérdida de peso muy rápido. Lo que realmente funciona es el cambio de hábitos, un estilo de vida sano y activo, en el que se coma de todo ajustando las raciones y la frecuencia de consumo. No os dejéis engañar por anuncios o dietas milagro ni promesas ajustadas en el tiempo de pérdidas sobrenaturales de peso.

Lo que rápido se pierde… rápido se gana.

Desde Grupo Duet queremos recordarte que las claves para alcanzar tus metas saludables, es llevando una dieta sana y equilibrada, practicar ejercicio a diario y descansar. Si quieres saber más sobre el MÉTODO DUET, clic aquí.

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