¿Deporte e industria alimentaria van de la mano?

No es extraño ver a muchos deportistas conocidos y exitosos ligados al mundo de la publicidad alimentaria, recomendando productos y afirmando ser consumidores de ellos, pero ¿Qué hay detrás de todo este entramado? ¿Realmente un deportista cumple el perfil de consumidor del producto que publicita? ¿Es “sano” el producto que nos anuncian?

El negocio de la industria Alimentaria

Voy a intentar aclarar las preguntas planteadas y dar a conocer el negocio que hay alrededor de la industria alimentaria, siendo muy conscientes de que para alimentarse bien el último lugar al que debemos acudir es a la televisión.

Nosotros, los consumidores, no vivimos ajenos a la publicidad: Estudios aseguran que los jóvenes de entre 18 y 34 años son más propensos a dejarse influir si los comparamos con los adultos de entre 45 y 54 años. Además, este primer grupo asegura que la publicidad es interesante. Teniendo en cuenta esto, puedo afirmar que la publicidad nos incita y sugestiona a la compra de productos, muchas veces superfluos (el 70 % de los anuncios son de comida y ninguna es saludable) y no de primera necesidad. Por otro lado, el objetivo principal del Marketing es hacer que el producto se desee, se quiere y se necesite sin que ello sea así realmente.

Además, la figura del deportista influyente siempre crea mayor atracción en el público por el producto en cuestión: Andrés Iniesta, Vicente del Bosque, Fernando Torres, Messi… son solo algunos de los que han prestado su imagen para anunciar alimentos de dudosa calidad, como pueden ser helados, productos que aseguran tener efectos sobre nuestros niveles de colesterol, bebidas, patatas fritas…  Y es en este punto donde creo que es necesario plantearse algunas preguntas:

¿Qué hay detrás de las marcas que utilizan a estos famosos?

Buscar en ellos un apoyo y una justificación de lo que anuncian, intentando que el consumidor se vea reflejado en él y considere la opción de comprarlo, aprovechando la influencia que tiene sobre el gran público. Para que sirva a modo de ironía, ¿el seleccionador nacional de España tiene que aparecer en tu casa a decirte que el colesterol lo tienes que bajar con un Danacol al día? ¿No crees que sería mucho mejor dejar de consumir bollería y productos procesados y aumentar el consumo de frutas, verduras, productos integrales y grasas omega 3?  

¿Por qué la industria solo anuncia alimentos que no son sanos?

Sí, puedo afirmar que hay alimentos sanos y no sanos y que no todo está permitido en la alimentación.

La materia prima de todos ellos es extremadamente barata (azúcar refinado, aceites vegetales como el de palma, grasas saturadas,…) y ello hace que los costes se reduzcan lo máximo posible.

El azúcar provoca en el cerebro un cosquilleo en las neuronas de recompensa y motivación y es por ello por lo que crea adicción. Los productos que lo contienen son muy sabrosos y baratos pero poco interesantes nutricionalmente, por no decir nada.

Me gustaría plantear otra cuestión:

¿Os habéis fijado en la letra pequeña de muchos de los anuncios en los que aparecen estos deportistas? ¿O anuncios de bollería, productos procesados o alimentos destinados a la población infantil?

Forma parte del plan HAVISA  es un convenio de colaboración entre AECOSAN (Agencia Española de consumo, seguridad alimentaria y nutrición) y la Fundación Alimentum el cual quiere desarrollar hábitos de vida saludables en la población española. El objetivo realmente es interesante, pero solo hay que fijarse en algunas de las empresas colaboradoras: Coca-Cola, Bimbo, Panrico-Donuts, Grefusa, Ferrero,… Además, incluyen mensajes de deportista de élite en los que hay campeonas de España y Subcampeones Olímpicos.

Una vez más se vuelve a utilizar a los deportistas para dar imagen, en este caso no a un producto concreto, pero sí a un plan el cual tiene a sus espaldas a empresas que no fomentan unos buenos hábitos alimentarios.

Anuncio de Iniesta Bolsa de patatas Lays con el deportista Casillas

Existe evidencia la cual afirma que quitar a los famosos de los anuncios publicitarios y a los grupos de profesionales que promocionan este tipo de productos funciona. Conflictos de intereses como los planteados anteriormente demuestran la poca regulación que existe en la publicidad y los pocos motivos que hay para comprar algo de lo que se anuncia en el mayor de los casos.

Des de mi punto de vista y mi experiencia profesional, muchas de las creencias infundadas en la población sobre alimentación vienen dadas por la mala información o la desinformación existente. Es primordial que los/as nutricionistas formemos a la población sobre los fundamentos de la alimentación saludable y todo lo que ello conlleva, demos herramientas para poder decidir frente a posibles conflictos cotidianos y tengamos más presencia a nivel de prevención primaria, en centros de atención primaria, por ejemplo, evitando así, llegar a la enfermedad y tener que actuar cuando la población ya se encuentra enferma.

Espero te haya ayudado a reflexionar, y recuerda: Tu alimentación debería ser tu mejor medicina. 😉

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Dietista-nutricionista en Duet Sports Cotxeres Borbó. "Nuestra alimentación debería ser la mejor medicina"

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