Demostrado: la actividad física previene el cáncer

No es sólo una frase que escuchamos con frecuencia, sino que se trata de una verdad comprobada; el deporte previene el cáncer. Numerosos estudios realizados a lo largo de varias décadas apuntan a que la práctica de deportes disminuye las posibilidades de contraer esta temida enfermedad.

Comprobación científica

Ya en los años 20 del pasado siglo se estableció una relación entre la práctica de actividad física y la prevención del cáncer. Múltiples estudios posteriores han confirmado que efectivamente, el ejercicio reduce las posibilidades de contraer esta enfermedad en varias de sus modalidades.

Además, se ha establecido que cuanto más frecuente sea la actividad física menor es la posibilidad de padecer ciertos tipos de cáncer; si es diaria podrá reducirse hasta un 50%. Por otra parte, los pacientes ya tratados reducen las posibilidades de reincidencia si practican ejercicios físicos.

Tipos de cáncer más evitables mediante el ejercicio

Colon: Los estudios indican que la actividad física favorece el equilibrio energético y metabólico hormonal y regula la insulina. Todo ello significa que se puede reducir entre un 30% y un 40% la posibilidad de desarrollar cáncer de colon.

Mama: La actividad física en la mujer reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama, tal como lo indican investigaciones realizadas en varios países. Esta ventaja se incrementa si se ha realizado ejercicio desde la adolescencia, pero un aumento de la actividad en etapas cercanas a la menopausia también puede ser muy preventivo.

Riñón: Dado que la actividad física contribuye a normalizar la tensión arterial, sus beneficios para los riñones son evidentes. La hipertensión es uno de los desencadenantes del desarrollo de esta patología en dichos órganos.

Pulmón: Hasta un 20 % se puede reducir la posibilidad de contraer este tipo de cáncer con la práctica regular de ejercicio. Esto se debe a la notoria mejora de la función pulmonar que se obtiene a través de la actividad.

Próstata: La obesidad y el sedentarismo están asociados al desarrollo de esta patología en los hombres. Dado que la actividad física combate el sobrepeso, también reduce las posibilidades de desarrollar la enfermedad.

Páncreas: Uno de los principales factores que favorecen el desarrollo del cáncer de páncreas es la grasa abdominal, que evidentemente puede ser eliminada a través de la práctica regular de ejercicios físicos.

Endometrio: La disminución del peso y la regulación hormonal contribuyen a reducir el desarrollo de cáncer de endometrio en las mujeres. Mantener una actividad física regular disminuye en un 25% la eventualidad de padecer esta enfermedad.

Como ves, la práctica de la actividad física regular no sólo ayuda a mantener un buen estado de forma y un aspecto físico saludable, sino que también salva vidas. ¡No esperes más para practicar deporte!

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Entrena Tu Energía es el blog del Grupo Duet, de los centros Duet Sports y Duet Fit

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