Cuida tu piel, el órgano más grande del cuerpo humano

La piel es un órgano muy importante que requiere de cuidados específicos. En los últimos tiempos se ha generado una mayor conciencia al respecto, sobre todo en relación a la incidencia negativa de los rayos solares, aunque existen otros aspectos que también se han de tener en cuenta.

El sol

Los rayos solares aceleran el envejecimiento de la piel y pueden generar distintos tipos de cáncer en la misma, por lo cual es muy importante tomar precauciones al respecto.

Es necesario respetar los horarios adecuados de exposición al sol, que suelen ser entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, dependiendo de la región. No obstante es aconsejable llevar protector solar siempre que se esté expuesto a los rayos del sol.

Por otra parte es útil utilizar sombreros y gafas de sol que cuenten con la debida autorización u homologación de su calidad.

Es aconsejable consultar al dermatólogo si se detecta cualquier mancha extraña en la piel o un lunar que comienza a crecer de forma repentina.

La hidratación

Uno de los factores más importantes para mantener una piel sana es la hidratación. El agua mantiene la elasticidad y conserva todas las funciones del órgano, y sin un adecuado porcentaje de ella se torna frágil y menos brillante.

Para mantener la piel hidratada es aconsejable beber dos litros de agua diariamente. Además algunas cremas hidratantes ayudan a mantener la hidratación dérmica que necesita tu piel.

Alimentación y descanso

La piel se beneficia de una alimentación equilibrada, que le aporte los niveles necesarios de ácidos grasos, vitamina E o vitamina A y proteínas, por ejemplo. Los aceites vegetales, los frutos secos o la carne de pescado son algunos de los alimentos que hacen estos aportes al organismo.

Por otra parte, dormir entre 7 y 9 horas por la noche también es beneficioso para la piel. En ese período el organismo realiza reparaciones celulares y procesos imprescindibles para la salud en general.

Actividad física

Como es sabido, mantener una actividad física regular es beneficioso para la salud del cuerpo en general y por supuesto para la piel. Con el ejercicio se incrementan los niveles de oxígeno, lo cual contribuye a que la piel esté sana y mantenga su elasticidad.

A través del sudor generado por el esfuerzo la piel se limpia de impurezas de todo tipo, lo cual previene infecciones o erupciones. Además, los músculos tonificados hacen que la piel se vea más lisa y atractiva, y la actividad física contribuye a procesos hormonales que prolongan la juventud y vitalidad de la capa dérmica.

Así que ya lo sabes, ¡cuida tu piel!

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Entrena Tu Energía es el blog del Grupo Duet, de los centros Duet Sports y Duet Fit

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