Combinando el deporte con la maternidad

Ejercer el papel de madre no tiene por qué ser un  impedimento o un motivo de abandono de sus actividades para la mujer deportista o físicamente activa. Es cierto que han de darse ciertas condiciones, generadas tanto por la propia mujer como por su entorno familiar, para que ésta logre seguir adelante en el ámbito deportivo.

A continuación te damos algunas ideas sobre cómo combinar esta realización, tan legítima de cada mujer, con la práctica del deporte.

Una oportunidad de establecer prioridades

La maternidad es una etapa que te dará la oportunidad de establecer tus prioridades vitales y determinar la importancia de cada una de las facetas de tu vida. Para alguien que practica deporte como una forma de esparcimiento y mantenimiento físico será más fácil tomar decisiones en situaciones puntuales, en comparación con otras personas para las que el deporte es su forma de ganarse la vida.

En este aspecto, para las deportistas profesionales el entorno familiar adquiere una importancia fundamental. Por poner un ejemplo, la corredora Ángela Vilariño reconoce que no podría llevar adelante su carrera sin el apoyo de sus familiares. Con este respaldo,Vilariño ha podido destacar en su especialidad. Siendo ya  campeona de las pruebas automovilísticas de montaña, se alejó un tiempo de la actividad para dedicarse a la maternidad y posteriormente retornó para participar en el Campeonato Europeo de Resistencia en Circuitos.

Embarazo y entrenamiento

Lógicamente al estar embarazada deberás interrumpir tus actividades deportivas habituales. Pero lejos de desanimarte por la pérdida de entrenamiento, deberás incorporar una visión más amplia de la situación y pensar que tras ese período podrás recuperar gradualmente el rendimiento al que estabas acostumbrada.

Esto no quiere decir que sea fácil, ya que seguramente tomará su tiempo. En el caso de las deportistas profesionales este es un reto aún más difícil, pero no imposible. Es muy ilustrativo el caso de Esmeralda López, una deportista conocida a nivel internacional por su desempeño en el balonmano. Ella ha sabido alternar su rol maternal con la actividad deportiva y, a sólo cuatro meses de dar a luz, participó en el Campeonato Europeo con la selección española.

Existen varios factores psicológicos que pueden influir negativamente en tu bienestar al verte obligada a abandonar tu actividad deportiva o compaginarla con las exigencias de la maternidad. Muchas mujeres suelen sentir culpa y depresión ante el forzoso abandono o modificación de una disciplina. Pero debes pensar que ambos aspectos de tu vida son importantes y tienes derecho a desarrollarlos plenamente. Simplemente se trata de complementarlos de una manera práctica. Por otra parte, nada es permanente y a medida que los hijos vayan adquiriendo su independencia todo será más fácil.

Puedes seguir en movimiento

Hay algunas actividades físicas moderadas que se pueden realizar durante el embarazo. Incluso pueden favorecer en gran medida el organismo de la madre y el desarrollo del bebé. Bajo la supervisión y asesoría de los especialistas y médicos adecuados puedes realizar ejercicios que tendrán beneficios como la mejora de la tensión arterial, la protección contra la diabetes gestacional o la disminución de molestias digestivas, entre muchos otros.De manera que un embarazo saludable no equivale a la quietud o la inactividad total.

La crianza de los hijos tampoco debe ser motivo de abandono del deporte, entendido éste como un factor imprescindible para la salud de cualquier persona. Llevando estas etapas con optimismo y recibiendo el apoyo de tu familia podrás seguir adelante con tu plan de vida y alcanzar las metas deportivas que te propongas.

¡Respira Salud!

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