Bebidas gaseosas: ¿por qué son tan nocivas?

Son las preferidas de los más jóvenes, pero las bebidas gaseosas tienen un impacto muy negativo en la salud y en la nutrición.

El consumo de bebidas y jugos artificiales se ha relacionado en los últimos años con el riesgo de obesidad y el riesgo cardiovascular tanto en niños como en adultos, ya que la mayoría de los componentes de estos líquidos son derivados del azúcar natural y del azúcar de las frutas.

Estos azúcares tienen repercusiones graves en el organismo, ya que estimulan la formación de grasa corporal, el aumento de grasa circulante en sangre, la salida de calcio del hueso o el crecimiento de bacterias que producen las caries y dañan las encías.

De hecho, Nueva York acaba de prohibir los vasos grandes de bebidas azucaradas, entre ellas las gaseosas. A partir de marzo de 2013, las gaseosas, las limonadas e incluso el café no podrán venderse más en recipientes de más de 473 mililitros.

¿Y qué podemos beber entonces para hidratarnos? Pues lo mejor es el elemento más antiguo del mundo y que es el origen de la vida: el agua. Pero los zumos naturales también son otra opción.

¿Qué opináis? ¿Sabíais que las bebidas gaseosas eran tan nocivas para la salud? ¿Soléis consumir este tipo de bebidas? Os proponemos un reto: ¿qué os parece si las evitáis durante un mes y nos contáis la experiencia? Es muy probable que os sintáis mejor, menos hinchados… ¡Desde Duet os animamos a intentarlo!

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