¡Que la artrosis no te pare!

La artrosis

La artrosis es un desgaste del cartílago que protege los huesos en las articulaciones y se caracteriza por ruidos, crujidos, bloqueos y dolor que se hacen más intensos cuanto más avanzada esta.

Suele ser más común en edades avanzadas debido al desgaste acumulado a lo largo de los años aunque en ocasiones también se puede presentar en personas más jóvenes predispuestas a padecerla.

Todos tendremos en mayor o menor grado artrosis ya que es inevitable sufrir desgaste de las articulaciones pero no siempre llega a causar molestias o dolor, incluso cuando ya se padece de artrosis un poco más avanzada es común tener épocas de mucho dolor y otras en que no la notaremos.

Esta variabilidad puede llegar a ser desconcertante pues no se comprende cómo se puede llegar a estar muy dolorido algunos días y otros días de repente es como si ya estuviésemos “curados”.

En realidad la artrosis no se cura, pues el desgaste es irreversible y esta variabilidad más bien puede deberse a cambios climáticos o sobrecargas ocasionales debidas a sobre esfuerzos que producen inflamación y que hasta que no se disminuyan no dejarán de molestarnos.

Los dolores producidos por la artrosis suelen pasar por 3 fases:

En la fase inicial puede haber mucho dolor producido por la inflamación y que suele durar entre 2 y 5 días y en la que se recomienda reposo, hielo si la inflamación es muy evidente y analgésicos o antiinflamatorios  si así lo recomienda el médico.

En una segunda fase la inflamación comienza a disminuir, pero aún se puede estar sintiendo dolor en mayor o menor medida.

En la última fase el dolor ya comenzará a sentirse cada vez menos y se soportan cada vez más los movimientos de las articulaciones afectadas.

Ya que la primera fase corresponde más al tratamiento médico y el reposo es necesario, nos centraremos más en la segunda y tercera fase en las que deberíamos comenzar a activarnos para no causar aún más daño y deterioro debidos a la inmovilidad. De hecho, uno de los mayores problemas de la artrosis es la atrofia muscular producida por la falta de movimiento lo cual hace empeorar aún más el estado de la articulación afectada.

¿Qué puedes hacer en tu gimnasio?

Tu gimnasio dispone de gran variedad de opciones que puedes aprovechar según tu estado de dolor o molestias y que voy a describirte, aunque lo más ideal es que te pueda hacer una valoración y recomendación un profesional cualificado que conozca tu caso y tu estado más a fondo.

Siempre en el ejercicio para la artrosis ha de haber algo de activación o movimiento y algo de relajación o descanso que debes combinar a lo largo de los días.

Activación

Si ya has pasado la fase inicial más crítica y te empiezas a encontrar mejor las siguientes actividades serian las más recomendables,

Gimnasias suaves

  • Taichi
  • Yoga
  • Estiramientos
  • Espalda sana
  • Pilates nivel básico
  • Aquagym suave

*El ejercicio cardiovascular suave como bicicleta, andar, nadar o andar en la piscina también te será beneficioso, pero comienza con poco tiempo, los primeros días con 10 a 20 minutos será suficiente. Luego lo vas aumentando progresivamente según te encuentres.

Relajación

La piscina y zona de spa te serán de gran ayuda, pues el agua tiene un gran efecto relajante e incluso de bombeo que influye en la circulación y que puede acelerar la desinflamación.

En particular te recomiendo:

  • Agua caliente o hidromasaje
  • Baño de vapor
  • Chorros suaves

*En esta fase hay que evitar el frío así como la sauna seca ya que pueden promover la rigidez y la deshidratación lo cual no conviene a la articulación.

Zona de aguas en Duet Sports Tiana

Intenta ir alternando activación con relajación para no sobrecargar prematuramente las articulaciones y así dar tiempo a una correcta recuperación.

Cuando notes que estés bastante recuperado ya puedes retomar tus actividades habituales y a modo preventivo debes alternar con un programa de mantenimiento en el que no debes abandonar las gimnasias suaves, ejercicio cardiovascular y las sesiones de relajación en el spa.

Además, deberías añadir un entrenamiento de fortalecimiento con máquinas (preferiblemente de polea) y algunos ejercicios con peso libre en el que te puede asesorar el técnico/a deportivo de tu gimnasio.

Recuerda que también dispones de fisioterapia en tu centro que puede acompañarte durante todas las fases de la artrosis a modo de tratamiento y prevención.

¡Disfruta de la vida, ponte en forma y plántale cara a la artrosis!

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