10 CONSEJOS PARA COMER SALUDABLE FUERA DE CASA

Muy buenas a todos, ahora que llega el buen tiempo, cada vez nos apetece más pasar el día fuera, así que en esta nueva entrada os voy a proporcionar 10 consejos para utilizar cuando salgáis a comer fuera.

 

La comida en los restaurantes suele tener más grasa, azúcares y calorías que la comida casera. Aceites, condimentos o salsas, sal o azúcares escondidos en algunos productos procesados, puede multiplicar las calorías de una comida aparentemente saludable. Pero no hay que obsesionarse y nadie deberían negarse el placer de salir a comer fuera de vez en cuando. ¡No le digáis NO a una buena cena en buena compañía! 


Quizás no podáis prepararos la comida en casa por falta de tiempo o quizás os apetece ir a cenar con vuestros amigos o familiares. Para ambos casos, os dejo 10 consejos para que podáis elegir las opciones más saludables:

 

1. Antes de salir de casa, elegid bien dónde ir a comer. 
Si habéis decidido ir al McDonalds, no empezamos bien. Pocos restaurantes de comida rápida os servirán para lograr vuestros objetivos. Asadores por sus carnes, restaurantes situados cerca del mar por sus pescados, japoneses (ya que la base de la comida japonesa son pescados crudos, arroz y verduras) o el restaurante de toda la vida, en el que tengáis confianza con el dueño, camarero o cocinero y podáis preparar vuestro plato al gusto, son buenas opciones.


2. Echad un vistazo al menú con tiempo
Muchos restaurantes tienen una versión digital del menú en su página web. Echad un vistazo antes de reservar una mesa y mirad si tienen opciones saludables. Además así ya podréis ir decidiendo lo que vais a tomar y ahorráis tiempo.

    

3. Fijaros en el nombre del plato
Frito, a la barbacoa, en salsa: si conocéis el método de preparación, podréis saber si la comida está llena de grasa o si es alta en calorías. Escoged platos a la plancha, al vapor, pescados y verduras y pasad de las grasas. ¡Así ahorraréis en calorías!

 

4. No tengáis miedo a pedir
Si os apetece una pechuga de pollo a la plancha y no frita o una ensalada en lugar de patatas fritas, sólo tenéis que pedírselo al camarero.

 

5. Elegid los acompañantes saludables
Pedid una ensalada verde como guarnición. Así os llenaréis sin añadir muchas calorías. Pero cuidado con el aliño ya que muchas veces se pasan con el aceite y la sal. Podéis pedir que os lo traigan aparte y así controláis vosotros las cantidades. Tened en cuenta, también, que hay muchas ensaladas que no son nada saludables, escoged hojas verdes.

6. Con calma

Aunque imagino que algunos tendréis mucha prisa por comer, deberíais hacerlo despacio,  masticando bien los alimentos para una mejor digestión. 

 

7. Dejad el teléfono
Esta regla la deberíais aplicar tanto en casa como en un restaurante. El teléfono no tiene por qué estar en la mesa. Primero por educación, en caso de que comáis acompañados y segundo, por la distracción. Está demostrado que cuando miramos el móvil o vemos la televisión mientras comemos, la sensación de saciedad llega más tarde a nuestro cerebro y, por tanto, podemos llegar a comer más de la cuenta.

 

8. Comparte

Seguro que antes de pedir el plato principal ya estáis hambrientos y estáis pensando en pedir unos entrantes. Lo mismo pasa antes de terminar de comer,  no os habréis terminado el plato y ya estáis pensando en el postre. Muchas veces es inevitable pero es únicamente un antojo temporal. Pedirlo y compartirlo con algún amigo o familiar. Si vais solo, que sea pequeñito.


9. ¡Ojo con las bebidas! No te olvides de las calorías líquidas
Cuando vais a un restaurante no sólo debéis cuidar lo que coméis, también lo que bebéis. El alcohol, los zumos y refrescos están repletos de calorías. Pedid agua o té helado sin azúcar. Si pedís agua, normalmente, os traerán una botella grande. Al haber más cantidad es la mejor opción para hidratarnos y para saciarnos junto con la comida.

 

10. No hay que obsesionarse.
¿Lo que os apetece realmente es una hamburguesa, una pizza o las dos cosas a la vez? A veces hay que mimarse un poco pero el equilibrio es la clave. Aunque os parezca una tontería, podrías pedir una ensalada como acompañante en vez de unas patatas fritas, y un agua en vez de un refresco. Quizás solo te apetece esa hamburguesa y lo cierto es que todo cuenta. Una vez hayas creado hábitos de vida saludables te va a saber mal comerte estas cosas, pequeños detalles pueden marcar la diferencia. Pero repito, todos podemos y debemos darnos caprichos.

Espero que os sirva de ayuda y si tenéis sugerencias para próximas entradas dejarlas en los comentarios. ¡Un saludo, hasta la próxima y buen provecho!

About the author

Unirse a la discusión