Barranquismo semiacuático Experience

¡Buenas chic@s!

Nos volvemos a encontrar en esta nueva publicación, cumpliendo promesas. Tal y como os comenté en el anterior artículo del blog, en esta ocasión tenía pensado subir un punto el grado de dificultad del deporte a practicar, así que he optado por hacer barranquismo semiacuático. Partiendo de la base de que para un iniciado como yo puede ser arriesgado, esta vez he necesitado la ayuda de un instructor.

¿En qué consiste el barranquismo semiacuático?

A grandes rasgos podríamos definirlo como el descenso de barrancos por ríos de montaña. Según la época del año en la que decidáis llevar a cabo esta práctica, y dependiendo del caudal del río, podréis combinar el descenso en rapel con toboganes y saltos, algo que no pude probar dado que el nivel de agua me llegaba por la cintura. Sé que prometí algo más arriesgado, pero tampoco contemplaba la idea de precipitarme directamente sobre las rocas 🙂

El destino que escogimos para realizar este este deporte fue el barranco del Forat Negre, en Vallcebre, ya que nos habían hablado de la espectacularidad de sus vistas y del grado medio de dificultad para su descenso. Nos citamos con nuestro guía en un punto de la montaña y allí nos preparamos con el material necesario que éste nos facilitó: un traje de neopreno (importante si no queremos morir de frío), un arnés y el casco (sí, esta vez sí que lo he utilizado para no dar mal ejemplo). Una vez equipados y tras recibir unas pautas, nos pusimos en marcha. ¡A la aventura y nunca mejor dicho!

Tras caminar 10 minutos llegamos al punto más alto e iniciamos el descenso más largo de toda la actividad. Ante nosotros se extendía una pared de roca de unos 15 metros que comenzamos a bajar siguiendo las instrucciones, prácticamente “en chino” que nos daba el guía, por todo el vocabulario técnico que utilizaba. Además también recibíamos los consejos de un grupo de profesionales que iban por su cuenta. Al llegar abajo entré en contacto con el agua y me quería morir, ¡estaba helada!

El siguiente tramo consistía en un descenso interior por un paso estrecho bajo una cascada. Parece curioso como a cada tramo que descendía en rapel me sentía más seguro, más confiado, notando como cada vez lo estaba haciendo mejor. Sin embargo, después veía como descendía nuestro instructor, completamente perpendicular a la pared, similar a Michael Jackson haciendo su paso más característico, el Moonwalk, y me daba cuenta de que me faltaban muchas más horas de práctica.

Tras tres horas de actividad, el resultado final: una experiencia 100% recomendable, en la que me divertí mucho, me dio pena que terminara y por supuesto, repetiré. ¡El vídeo habla por si solo! Eso sí, la próxima vez buscaré un descenso donde el nivel del agua sea suficientemente elevado para poder marcarme unos saltos. Navegando por Internet seguro que encontráis buenos precios para grupos y a multitud de empresas que se dedican a organizar actividades de este tipo.

Una vez más, un placer compartir mis experiencias con vosotros y espero que os haya gustado. ¡Suscríbete y deja tu comentario, estaré encantado de leerlos!

¡Hasta la próxima Adventure Experience!

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Apasionado de los deportes · Adventure Experiences

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