Yoga durante el embarazo, ¿cuándo empezar?

Por una gestación sana y consciente

En este post vamos a ver cómo, cuándo y porqué hacer ejercicio durante el embarazo. Y en el video te muestro algunos ejercicios que puedes hacer desde que sabes que estás gestando.

Durante el embarazo, tanto el cuerpo como los estados mentales y emocionales de la mujer atraviesan numerosos cambios. Es importante que estos cambios se acompañen de la mejor manera posible, prestando atención a lo que se necesita en cada momento para acomodar esta transformación.

Quizá te preguntes: ¿Pero qué tipo de ejercicio puedo hacer y cuándo puedo empezar?

Desde que sabes que estás embarazada, hay muchas cosas que puedes hacer para sentirte en plena forma y prepararte para el parto y el nacimiento de tu bebé. Lo ideal es comenzar a preparar cuerpo y mente antes de quedar embarazada. Y cuando ya lo estás, cuanto antes te pongas manos a la obra, ¡mejor!

Sin embargo, hay una serie de cosas que merecerá la pena que tengas en cuenta:

  1. El tipo de ejercicio que vas a hacer durante el primer trimestre de embarazo será diferente al que harás durante el segundo y tercer trimestres. Busca un profesional especializado en el embarazo, que sepa cuidar y adaptar los ejercicios y la respiración de manera adecuada en cada etapa de la gestación.
  1. En el primer trimestre del embarazo el cuerpo está atravesando los cambios más cruciales para el desarrollo de tu futuro bebé. El tipo de ejercicio que harás durante este período será la base sobre la cual construirás el ejercicio para el resto de tu embarazo.

Fundamentalmente, se trata de sosegar la mente, bajar el ritmo e interiorizar los cambios profundos que están teniendo lugar en ti. Para ello, los ejercicios serán básicamente de respiración (pranayama) y relajación, además de unas pocas asanas (ejercicios físicos) y ejercicios de calentamiento que te muestro en el vídeo.

  1. El yoga prenatal es una forma de ejercicio ideal. En primer lugar, te prepara físicamente para llegar al parto con un mayor dominio corporal y que éste sea más llevadero. Incrementa tu resistencia, fuerza, agilidad y flexibilidad. También puede prevenir e incluso mejorar algunas condiciones típicas del embarazo como las náuseas, la pesadez de las piernas, el dolor de espalda, etc.

A nivel mental te ayuda a concentrarte, calma tu mente y te ayuda a abordar las situaciones estresantes desde un lugar más relajado. Te ayuda a asimilar e integrar el hecho de que vas a traer una nueva vida al mundo y te conecta profundamente contigo misma y con tus necesidades.

A nivel emocional, además de contribuir a reforzar el vínculo con tu bebé, te conecta con emociones de calma, confianza, seguridad y fuerza, y te ayuda a canalizar emociones de inseguridad, miedo, ansiedad o depresión. Te ayuda a mantener un flujo hormonal más estable, mejorando y regulando tus estados de ánimo.

Sabiendo cuanto te puedes beneficiar practicando yoga prenatal, y siempre con la aprobación de tu médico, no te puedes resistir a empezar ¡ya!

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¡Namasté!

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