Las claves de la motivación en deportistas no profesionales implica reafirmar objetivos

Muchos de vosotros lo sabéis  y lo habéis experimentado en vuestros entrenamientos: niciar y mantener una actividad física requiere de una serie de estímulos personales que ayudan a cumplir los objetivos. Conviene conocerlos, así que a continuación enumeraremos algunos de ellos.

Reafirmando nuestros objetivos

Cuando te propones iniciar o mantener una rutina de ejercicios es porque te has fijado determinadas metas y en algún momento llegaste a la conclusión de que realmente necesitabas mejorar tu forma. Ya sea por motivos de salud, estéticos o ambos, conviene que tengas presentes tales objetivos permanentemente y valores las ventajas que te ha brindado comenzar a mover tu cuerpo.

Seguramente has notado tales beneficios, entonces piensa en lo malo que sería perderlos y los problemas asociados, como ganar peso, perder fuerza o volver a tener problemas de salud que habías dejado atrás.

Claro que tus metas deben ser realistas y no puedes esperar resultados mágicos y rápidos. La mejora de tu forma física es un proceso que requiere su tiempo y el empleo de los métodos adecuados.

¡No te tortures!

Si te sometes a una rutina al borde de tus posibilidades físicas o realizas ejercicios que te resultan terriblemente aburridos o tediosos, es muy probable que termines desmotivándote. El entrenamiento que elijas debe ser acorde con tus posibilidades reales, además de razonablemente ameno. También existe la opción de variar el tipo de ejercicios cada cierto tiempo. En este aspecto lo mejor es buscar el asesoramiento de los técnicos de tu centro Duet Sports.

Comprueba tus avances

Constatar e incluso documentar los progresos que realizas a medida que desarrollas tu actividad es una buena forma de mantenerse motivado. Valora el poder llegar más lejos, desarrollar más fuerza o perder peso tal como lo deseabas. Guarda un registro de estos logros y tendrás siempre presentes las ventajas de tus esfuerzos. Puedes valerte de aplicaciones para móviles y de dispositivos que te aporten datos sobre tu rendimiento físico.

Venciendo la desmotivación

Cuando comenzamos a ponernos excusas para no hacer deporte, estas suelen responder a motivos muy inmediatistas y simples. La fuerza del momento presente nos hace perder de vista la perspectiva de los grandes objetivos. “Estoy cansado, tengo frío, no tengo tiempo”, son argumentos que se imponen con mucha contundencia en el momento de la decisión. Por eso es necesario añadir la frase: “…pero tengo un gran objetivo”. Toda meta relacionada con el bienestar físico y emocional es siempre de vital importancia. Piensa en los beneficios que obtendrás cuando logres trasponer esas barreras que te impones frente a la frustración de no haber podido vencerlas.

El ejercicio es parte de tu agenda

Tú primero que nadie (y luego quienes te rodean) debes comprender que la actividad física no es un momento de ocio robado a un día productivo, sino una necesidad personal tan básica como otras. Si pensamos en los perjuicios que ocasiona el sedentarismo llegamos a la conclusión de que antes que cualquier otra cosa, necesitamos el ejercicio en nuestra vida para mantenernos sanos.

¡Respira Salud!

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