¿Conoces el entrenamiento excéntrico?

Si aún no te sabes de qué va la actividad conocida como entrenamiento excéntrico, te comentamos en este post los detalles de este tipo de entreno destinado a ganar fuerza y movilidad, reduciendo al mismo tiempo la posibilidad de sufrir lesiones.

A pesar de lo que pudiera pensarse debido a su denominación, los ejercicios excéntricos no son nada extraños o poco conocidos. De hecho, en nuestra vida diaria realizamos numerosos movimientos de este tipo.

Durante cualquier movimiento muscular existen dos fases, la concéntrica o positiva y la excéntrica o negativa. En el primer caso se realiza un movimiento muscular para vencer la gravedad y en el segundo, el músculo continúa contraído a favor de la gravedad y en sentido contrario a la fuerza inicial. El esfuerzo excéntrico ejerce una regulación de la potencia, para acompañar el desplazamiento en favor de la gravedad. Esto puede observarse cuando bajamos una escalera o regulamos la caída de un salto con los músculos de nuestras piernas.

Desde hace muchos años, los expertos se han dado cuenta de la importancia y efectividad del ejercicio excéntrico y con el tiempo se han desarrollado técnicas para aprovecharlo mejor durante los entrenamientos.

Beneficios del entrenamiento excéntrico

El ejercicio excéntrico aumenta la fuerza de tus músculos y mejora el desempeño de las articulaciones. También favorece la elasticidad de los tejidos involucrados en el esfuerzo, facilita el alargamiento de los músculos y su capacidad de contracción. Por otra parte, mejora el funcionamiento de los tendones, la estabilidad y la respuesta durante la contracción concéntrica. En su conjunto, estos ejercicios permiten reducir considerablemente el riesgo de lesiones en músculos y tendones.

Algunos de los ejercicios

Existe toda una serie de técnicas que enfatizan el trabajo excéntrico, como la reciente X Force, que fue desarrollada en Suecia. Este sistema se basa en el movimiento de placas de peso con una inclinación de 45 grados en la fase positiva. En la siguiente fase estas placas se colocan en posición vertical, lo que con la ayuda de la fuerza de gravedad incremente el peso y permite aprovechar mejor el movimiento excéntrico.

También hay varios ejercicios independientes que permiten aprovechar esta fase del movimiento, como las sentadillas excéntricas, con las que se aumenta conscientemente la amortiguación al bajar. También la flexión de tobillos se puede adaptar a este objetivo, en base a un descenso lento que soporta todo el peso del cuerpo. Las flexiones con brazos, descendiendo lentamente, también son una buena forma de aprovechar la fuerza excéntrica.

Existen muchas más técnicas y ejercicios excéntricos, sobre los cuales podrás consultar a tu entrenador, si es que él aún no los ha incluido ya en tu rutina. Las posibilidades son amplias y los resultados probadamente positivos.

¡Respira salud!

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