Bebés: principiantes pero expertos nadadores

¡Hola! Después de recibir hace unos meses la carta de una mamá y su bebé que nos explicaba ¡Su primer chapuzón!  nos atrevemos a desvelártelo todo sobre la natación durante los primeros meses de vida.

El trabajo en el agua, la natación, es una agradable actividad para hacer en familia y un gran pasatiempo para la gran mayoría de niños. Es muy recomendable empezar pronto el contacto con el medio acuático para así conseguir seguridad personal en él. El mejor momento para iniciarlos es antes de los 2 años ya que aún no aparecen los temores ni el conocimiento de la profundidad. El momento más recomendable sería a partir de los seis meses que es cuando su sistema inmunológico se encuentra más desarrollado.

Desde el principio de sus días los bebés, ya en el vientre materno, están en continuo contacto con el agua, ya que este es su medio de vida, así que podemos considerar que el agua es un instrumento de enriquecimiento básico del niño desde los primeros meses de vida.

La natación para los bebés podría definirse como una experiencia recreativa, placentera, afectiva y estimulante.

El objetivo que buscamos cuando trabajamos con los bebés en el agua no es el de aprender a nadar, ya que este objetivo como tal lo podremos conseguir a partir de los 3 o 4 años de edad. Antes de esta edad los niños son demasiado pequeños para adquirir las habilidades del nado. Trabajaremos hábitos, flotaciones y diferentes habilidades como el equilibrio, las inmersiones… siempre dentro de un ámbito lúdico y recreativo.

PRIMER CONTACTO CON EL AGUA

El primer contacto con el agua debe ser  en casa con el baño, casi recién llegados del hospital (esperar recomendación médica para ello). Los expertos recomibebe_piscina_primera_vezendan que los bebes empiecen a nadar hacia los seis meses, pero se les puede preparar con antelación a través del baño en casa, donde adquirirán la primera familiarización y los papás se acostumbrarán a manejarlos. A  partir de aquí deberían de comenzar a trabajar en las piscinas ya que si esperamos a unos meses más, así como nueve meses, el bebé perderá algunos reflejos innatos que hacen posible el desarrollo progresivo de una conducta adaptada al medio en el que se encuentra. Por ejemplo de forma instintiva su glotis se cierra para evitar tragar agua (acto reflejo que no han perdido de cuando estaban en la placenta).

Conforme van creciendo si no tienen este contacto con el agua su miedo se va acrecentando siendo más difícil su aprendizaje.

Cuando llega el momento de ir a la piscina, el técnico dará las indicaciones necesarias, y recomendaciones aunque el verdadero monitor será el padre. Con la intervención de los padres es más fácil, es muy importante su labor ya que a los bebés le dará una mayor seguridad el estar con ellos. Además se les enseñará como trabajar las flotaciones, las inmersiones, a cómo manejarlos en el agua, sin cambios bruscos…en el agua todo ha de ser suave, relajado, con paciencia.

Nunca deberíamos establecer un periodo para unos objetivos, hay que respetar los tiempos de cada niño/a, ya que cada niño tiene su nivel de aprendizaje, debido a que las características psicológicas y físicas son diferentes en cada persona; por lo tanto hay que respetarlo y no forzarlo.

BENEFICIOS DEL AGUA PARA NUESTROS BEBÉS

  • Equilibrio y coordinación, el trabajo en el agua nos ayuda a mejorar el equilibrio y la coordinación, ya que los bebés se centran en mantener este equilibrio de tal forma que cuando están fuera del agua los bebés que nadan lo controlan mejor.
  • Mejora física, nuestro bebé ganará en fortaleza ya que al trabajar en el agua ayudaremos a desarrollar los músculos. También mejora sus articulaciones, fortalece su corazón y sus pulmones debido al trabajo respiratorio que se realiza en el agua se aumenta la oxigenación y traslado de la sangre, además ayuda a desarrollar su cerebro, desarrollan una percepción del mundo que los rodea con lo que aprenden a ser más creativos y observadores.
  • Desarrollo psicomotor, a esta edad los bebés todavía no caminan, sin embargo en el agua tienen todo tipo de libertad y continuidad de movimiento.
  • Ayuda al sistema inmunológico.
  • Relación afectiva, la actividad acuática en los más pequeños favorece la relación familiar, fortalece la relación afectiva-cognitiva entre bebé-mamá y papá. Nos hará estar pendientes de ellos durante un periodo de tiempo en el que nuestra atención estará centrada únicamente en ellos. Está práctica les ayudará a compartir situaciones muy profundas entre las innatas e instintivas del propio bebé y las generadas en el trabajo de la natación.
  • Descanso, relajación, nadar ayuda al bebé a relajarse por lo tanto a dormir mejor. El ejercicio hará que esté más cansado y soñoliento y podemos aprovecharlo para crear una rutina del sueño.
  • Aumento del apetito, la natación también puede mejorar su apetito. El ejercicio, el agua caliente del baño contribuyen a incrementar el apetito.
  • Inicio de la sociabilización, trabajar rodeado de otros niños, padres, instructores le ayudará a adquirir más confianza y a comunicarse en grupo.
  • Seguridad y supervivencia, nadar afianza la seguridad del bebé dentro del agua y le da confianza en sí mismo. Aprender a girarse de espaldas, flotar ante una caída al agua. etc.

FUNCIONAMIENTO DE UNA SESIÓN

Las sesiones óptimas para el trabajo con los bebés en el agua es de 30 a 45 minutos, ya que de ser superiores el bebé cogería frío debido a sus lentos movimientos. Las clases siempre se desarrollan con el trabajado del bebé y los padres de esta manera se refuerzan los vínculos entre ambos. La adaptación ha de ser lenta y pausada con mucho cariño. El bebé ha de entrar al agua poquito a poco, abrazándolos, acariciándolos.

Es muy diferente la evolución de un bebé de 6 meses a la de uno de 16, este último juega con una ventaja muy importante y es que como ya camina su posición es más estirada que la del de 6, ya que este todavía trabaja en posición fetal. Dependerá también del bebé y de los padres.

FACTORES A TENER EN CUENTA

  • Es muy importante que en la piscina hayan juguetes vistosos con mucho colorido para que llamen su atención.
  • La temperatura idónea del agua para trabajar con ellos es sobre los 32º.
  • A tener muy en cuenta los parámetros de PH y de cloro para que no puedan dañar su piel u otro tipo de patologías.
  • La temperatura exterior también ha de ser la adecuada para que haya una buena aclimatación y el bebé se encuentre cómodo.

La natación les aportará grandes beneficios ya que es uno de los deportes más completos y accesible para todas las edades, podríamos entenderla como una estimulación temprana para los bebes.

Y después de la piscina no estará de más un masaje para dejarlo súuuper relajado. Aprende como hacer un masaje infantil aquí.

Recordad que nuestros bebés son grandes luchadores, grandes supervivientes, así que a disfrutar con ellos en el agua!! Infórmate de las clases para embarazadas y bebés en duetsports.com o duetfit.es.

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