Una breve historia de los gimnasios

¿Nunca te has preguntado cuál es el origen y la historia de estos espacios para el deporte y la salud? Conoce los orígenes de los establecimientos dedicados a la actividad física.

Desde hace muchas décadas el gimnasio se ha transformado en un establecimiento común en los centros urbanos, pero no siempre estuvieron allí. Veamos cuál es su historia.

La antigüedad

 El concepto de gimnasio proviene de la antigua Grecia, más precisamente de la palabra ‘gymnos’, que significa desnudez. Esto se debe a que en aquella época las actividades físicas se practicaban sin ningún tipo de ropa. Por extensión el nombre se asoció con los lugares en donde se realizaban deportes o entrenamientos.

Posteriormente a la antigüedad clásica (que también incluye el Imperio Romano), la práctica de la actividad física dejó de tener tanta relevancia en las sociedades, situación que se prolongó por varios siglos.

El gimnasio moderno

 El concepto del gimnasio moderno aparece apenas en el siglo XIX en Alemania, encabezado por un movimiento que nucleaba a los llamados “Turners” (o gimnásticos, en castellano). Según varios autores, el primer centro destinado a tales fines se construyó en Hesse (Alemania) bajo los auspicios de Adolph Spiess.

 La idea tuvo una pronta repercusión en EEUU, donde comenzaron a crearse gran cantidad de gimnasios en varias ciudades. La importancia de la actividad física en el marco de una formación integral también fue asimilada rápidamente por los centros educativos, que comenzaron a incorporar sus propios recintos para la actividad física y deportiva.

Cabe señalar que en el siglo XIX y principios del XX los gimnasios estaban enfocados principalmente al desarrollo muscular y no tanto a la actividad aeróbica.

Una de las instituciones pioneras en la construcción de estos centros fue la Young Men’s Christian Association (YMCA), que para principios del pasado siglo ya contaba con más de 200 establecimientos. En los años 20 la idea estaba plenamente difundida en gran parte de occidente.

En etapas posteriores, las actividades aeróbicas comenzaron a cobrar tanta importancia como la musculación y también se produjo un incremento del público femenino que acudía a estos centros.

La actividad y la técnica vinculada a los gimnasios se fueron profesionalizando, así como la formación docente de los entrenadores. Además, los progresos científicos y tecnológicos permitieron grandes avances en los aparatos destinados al entrenamiento físico.

El gimnasio actual cuenta con personal altamente especializado y completas instalaciones que incluyen, por ejemplo, caminadores, aparatos de pesas o bicicletas fijas.

Lo que vendrá

El futuro próximo traerá sorprendentes innovaciones en estos centros. En EEUU ya se utiliza la realidad virtual para simular diferentes entornos por donde correr. Además, comienza a ser cada vez más detallada la información recogida por los aparatos sobre el desempeño de quien entrena en ellos.

Pero avanzando un poco más en el tiempo los gimnasios podrían sorprendernos mucho más. Según empresas como Media Works y Best Gym Equipment, podrán existir “robots sparrings” con los que practicar boxeo, o “cuartos de gravedad” donde se incremente o disminuya esta fuerza elemental del universo según el tipo de ejercicio que se desee practicar, con la posibilidad de reducir la ocurrencia de lesiones.

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