El silencio y el yoga

Pocas veces estamos en silencio, de hecho muy pocas. Estamos tan pocas veces en silencio que cuando lo estamos, no paramos de conversar con nosotros mismos para explicarnos, incluso relatarnos, lo que vamos haciendo… “Sí, mejor, ahora cuando vaya para allá le diré esto y a ver
qué me dice, porque claro, si no va a venir tendría que saberlo ya, porque si no….” ¿os suena?
elsilencioyelyogaNos hablamos, nos preguntamos y nos respondemos sin necesitar a nadie más. Y así nuestra cabeza no para. No para de pensar, de ocuparse y de preocuparse, y así es como
aparece el estrés. No nos damos la oportunidad de desconectar de verdad.
Normalmente, no nos damos la oportunidad de desconectar y digo normalmente, porque a veces, aparecen planes tan maravillosos que es imposible que no los aceptes y, quieras o no, desconectas. Así ha sido mi último fin de semana. El pasado 8, 9 y 10 de abril estuve en la Garriga de Castelladral, un hotel rural maravilloso, de cuento, en un entorno único, en un retiro de yoga con la buenísima profesora y mejor persona Xuan-Lan.

Podéis echar un vistazo a la página web de Masia la Garriga y a su perfil en Instagram para comprobar de qué os estoy hablando, pero si queréis leer un poco más, aquí os enlazo el post que escribí sobre mi primera visita en el blog I Believe in Dreams.

Tengo la suerte de conocer a Xuan desde hace algún tiempo y he podido hacer varias clases de yoga con ella y, en cuanto supe que estaría en un retiro, decidí apuntarme sin pensármelo. Como podéis ver en las fotos el entorno ha sido clave para la desconexión. En esta ocasión he ido con Juani, si sois clientes de Duet Fit Via Augusta la conoceréis, ya que somos amigas desde hace muchísimos años.

Es realmente especial ir a un retiro de yoga con una amiga. Parece que siempre que hacemos una escapada a un sitio tan maravilloso tiene que ser en pareja, pero ir sol@ o con amig@s es diferente. Tienes tiempo para ti de verdad. entornomasialagarrigaPuedes estar contigo a solas, quererte, relajarte y, ahora sí, desconectar. Está claro que en pareja, también tendría que ser así, pero ya sabemos que a veces….

Entre las actividades que hicimos, aparte de comer unos menús buenísimos, caseros y hechos con productos ecológicos, una de ellas fue una meditación por el bosque. Levantarse pronto por la mañana intentando no hablar en ningún momento y caminar en silencio por el bosque, con el fresquito acariciándote la piel y los sonidos de las ramitas que vas pisando al pasar, es una experiencia muy reconfortante, nueva, y que te hace sentir muy bien.

Así pues, el fin de semana ha pasado entre risas, silencios, comida riquísima, un paisaje precioso y unas clases de yoga que no han hecho sino aumentar mi creciente amor por esta disciplina.

No dudéis en asistir a un retiro si tenéis ocasión.

Aprovecho para recomendaros también el primer libro de Xuan Lan, “Mi diario de yoga”, un plan para introducirse al yoga a diario en 4 semanas.

Namasté.

About the author

Comunicadora, amante del deporte y la naturaleza. Me encanta contarnos las emociones que hay detrás de cada historia y hacer que las sintáis conmigo.

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