Beneficios de ser un f-Triatleta (finisher triathlete)

Escribir este artículo, me ha dado mucho respeto.

Triatleta feliz llegando a la meta finalNo me considero triatleta ni tengo los conocimientos teóricos ni prácticos como para atreverme a aconsejar a alguien que quiera practicar este maravilloso deporte. Ni siquiera puedo autodenominarme triatleta amateur. Ni mucho menos.

Por ello, a partir de ahora, al referirme a este deporte que yo (y muchos como yo) lo practicamos con ilusión, voluntad de estar en forma, buenos consejos y mucha paciencia, le denominaré f-triatlón (triatlón para finishers).

Y aunque teóricamente el “finisher” en una competición popular somos los que quedamos clasificados entre el tercer puesto y el último, todos sabemos que habitualmente es aquel personaje que no aspira a hacer podio pero que tampoco quiere llegar cuando están deshinchando el arco de meta. Un formato “medium”, vamos.

Lo que sí que me atrevo, es a explicar todo lo que el f-triatlón me ha aportado desde que un día viendo una competición nacional me dije: “¡Esto mola!”(sin saber además, que había pronunciado lo que ya empezaba a ser un apellido reconocido mundialmente en este deporte).

El f-triatlón me ha permitido acceder a una nueva forma de entrenar. Como un buen y experto amigo (que nació en la Sierra) siempre me dice mirándome fijamente a los ojos y con voz grave: “En el triatlón combinas varias rutinas de trabajo, que te permiten un estado óptimo de forma”. Y en el fondo, me dirijo a aquellos que acabáis de empezar o que tenéis la curiosidad por hacerlo. Al resto de “triatletas” sé que lo único que conseguiré tal vez, es esbozarles una sonrisa.

Ya bien provengas de la f-natación, del f-ciclismo, del f-running, o incluso de f-otros deportes, el f-triatlón te abre una puerta a un entrenamiento y  a un “modus vivendi” de los que, bajo mi punto de vista, obtienes muchos beneficios.

Tri-opciones que se complementan pero a la vez son sustitutivas

Lógicamente para practicar f-triatlón, tienes que nadar, rodar bien en bici y correr. Pero a medida que avanzas te das cuenta de que puedes regular su periodicidad. Si en algún momento no puedes practicar una de las modalidades por mal tiempo, porque andas flojo, porque olvidaste el bañador… o por mil cosas, siempre dispones de otra que puede sustituirla. ¡Gran invento!

Tri-compensas tu cuerpo, no lo machacas

El f-triatlón es uno de los deportes que más te ayuda a estar físicamente compensado. Como no disponer de técnicas ya asimiladas en cada una de sus disciplinas es habitual, tendemos a sufrir problemas físicos focalizados por el continuo e intenso entrenamiento. El f-running suele afectar a piernas y pies, la f-bicicleta a piernas y espalda, y la f-natación a espalda y hombros.

La ventaja del f-triatlón es que te permite compensar el trabajo que haces sobre tus grupos musculares, y combinas de forma natural entrenamientos aeróbicos con entrenamientos de tonificación. Si además eres un f-convencido y añades un poquito de una actividad de prevención y relax como yoga o pilates, por ejemplo, perfecto.

Siempre con un reto a mano

Si tienes tendencia a motivarte por mejorar el deporte que mejor se te da, pues imagínate cuando en realidad haces tres. Siempre tendrás algo que mejorar en alguno de ellos. Seguro.

Si provienes claramente de uno de ellos, sabrás que si le dedicas tiempo al resto, puedes mejorar notablemente, porque en tu disciplina favorita ya te ocurrió.
Las disciplinas no originarias del f-triatlón se convierte en un reto, con sus dudas, sus miedos y sus inexperiencias, pero a fin de cuentas son una fuente de nuevos desafíos.
Además, la diferencia entre ponerte como objetivo una distancia super-sprint a lanzarte a un Ironman, es tan abismal, que tienes un amplio abanico de metas que puedes ir alcanzando poco a poco.
Hasta incluso un día te sientas cómodo en una sola distancia. Es cuando el f-triatlón llega a su máxima expresión. No siempre más, es mejor.

F-Nutricionista

Empiezas a manejar conceptos como “atiborrarse de hidratos”, “entrenamiento en ayunas o no”, “proteína de calidad”, “suplementación natural”… pero de todo ello, si no te obsesionas, sacarás la conclusión de que debes cuidarte más.  Y para estar seguro, pedirás consejo a especialistas, comerás 5 o 6 veces al día, dedicarás más tiempo a cocinar y pensarás mucho más en ello de lo que hacías hasta entonces. No está mal. ¿No?

Bravo por la f-natación

La mayoría de los triatletas no provenimos de la f-natación, y descubres algo que te deja huella.

La f-natación te genera muchas dudas, te cuesta mucho trabajar su técnica, te mina la moral a base de largos, a veces te hace sentir impotente… y no digamos en competiciones en aguas abiertas donde las variables de incertidumbre se multiplican respecto a la piscina: las salidas como si no hubiera un mañana, los poblados giros a las boyas, el sacar la cabeza para ver donde andas, el oleaje que ahora ayuda y ahora no…

Pero al final te das cuenta de que es un deporte genial. No genera impacto, te hace quemar calorías y a la vez te tonifica, no te duele nada cuando acabas y cada vez te engancha más, sobre todo cuando metes sesiones de entrenamiento en aguas abiertas.

Solo o en compañía

Hablarás con nadadores a los que te es difícil verle los ojos, saldrás a rodar con buenos ciclistas de buenos desayunos, y hasta un día te verás haciendo series o fartleks con ese amigo delgaducho que no entendemos como puede tener esa “fase de vuelo”. Te preguntas ¿Para que quieres más?

Dos triatletas en bicicleta

Y además, disfrutarás tanto cuando sales a entrenar solo, como cuando sales con f-triatletas (salir con triatletas suele ser garantía de sufrimiento). Si es solo, lo bueno es que eliges el momento, la intensidad y la duración.  Si es en compañía, o te esfuerzas o entiendes que debes de mejorar, pero lo mejor es que te diviertas. En definitiva, bueno es, lo mires por donde lo mires.

Entrenamiento adicional

El f-triatlón requiere aunque no de una forma intensiva, combinar tri-entrenamientos con sesiones en el gimnasio para reforzarte muscularmente. Tal vez sea lo que más cuesta entender, asimilar y acostumbrarse, pero reconozco que es imprescindible. Trabajar la zona media (core) por ejemplo, va fenomenal para el f-triatlón. Y con esto, si diversificas más aún tu entrenamiento. ¡Perfecto!

Planificador compulsivo

Y en función del tipo de “finisher” que aspires ser (y siguiendo el símil de la liga de fútbol: zona Europa ligue, media tabla o zona descenso) más rígido y comprometido será tu plan de entrenamiento y competiciones.
Independientemente de esa rigidez, lo mejor de todo ello es que aprenderás a secuenciar los entrenamientos.
A entender, por ejemplo, que tras una sesión de impacto de f-running te conviene una suave de f-ciclismo o f-natación. O como intercalar los entrenamientos invisibles (que no es que sean los entrenamientos que tu no ves, sino los que no ve tu entrenador!) La higiene, el descanso, la nutrición o la hidratación, por ejemplo.
O también, cuantas horas debes dormir (con ese tipo de sueños en los que aparecen un ejército de proteínas con casco que, paleta en mano, reparan tus desgastes musculares mientras amables surtidores de glucógeno rellenan tus depósitos para seguir adelante).

Si queréis otro día hablamos de los inconvenientes del f-triatlón. Pero son muy pocos. En función de lo friki o “posturistas” que seas puede tener un notable coste económico. Y que requiere una buena conciliación familiar. Pocas cosas más en contra del f-triatlón os podré contar.

Así, que no lo dudes. Si has empezado, sigue y si aún no, anímate. No te arrepentirás 😉

En nuestros centros Duet Sports tenemos Club de Triatletas (Duet Tri), infórmate en la recepción de tu centro.


Pedro Hidalgo
f-triatleta y f-runner.

2 thoughts on “Beneficios de ser un f-Triatleta (finisher triathlete)”

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